Por Rosana Rivero Ricardo

Nery quería celebrar su cumpleaños por todo lo alto, más alto que el cuarto piso del edificio donde vive. Alta la música, alta la panetela con su corona de merengue, alta ella con los tacones de estreno. Eso es lo que se quiere cuando se cumplen 16 noviembres.

La noticia la tomó desprevenida, al igual que a millones de cubanos que asumimos que Fidel no era un ser terrenal y lo homologamos a lo eterno.

A Nery no le tomó mucho tiempo cambiar los planes. La abuela dividió sus décadas de vida para sumarse a los jóvenes invitados de entre 15 y 16 años.

Las velas que se encendieron no fueron para el cake. La música del “Feliz Cumpleaños” fue sustituida por los 60 segundos de silencio para el Comandante. El discreto brindis fue en homenaje a él. Nery quería celebrar su cumpleaños por todo lo alto… !Y LO HIZO!

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